Despertá, Morris
El piloto de pruebas Ireneo Morris aterrizó un día en un Buenos Aires ligeramente diferente del que despegara minutos antes probando un avión militar. No voy a contar el fantástico cuento de Adolfo Bioy Casares en que esto ocurre, se llama “La Trama Celeste” y no sé cómo aún no se ha hecho la película. Si aún no lo leyeron, háganlo, me lo van a agradecer. Habla de universos paralelos entre los que Morris se desplaza accidentalmente. El que lo recibe al aterrizar tiene la particularidad de que no existe el país de Gales. Y, en consecuencia, no existe nada de lo que Gales ha legado a nuestro mundo. Algunos tipos de letra, cierta arquitectura, unas leyendas, nombres de calles que no existen en esa otra ciudad paralela. Y lo más curioso, no existen los Morris. Dos Buenos Aires tan parecidas conviven en La Trama Celeste, solo que en una no existe un país ni su legado, lo que deriva en la improbable existencia de nuestro protagonista. Recordé el cuento de Bioy ahora, que la violencia polític...