El 2019 será otro año de reducción de la producción, caída del salario real, dificultad para pagar los aumentos producto de la inflación, pérdida de puestos de trabajo y cierre de pymes. De los cuatro años del gobierno de Cambiemos, tres serán de deterioro de calidad de vida, sólo comparable a lo vivido entre 1998 y 2001, con el desenlace que es por todos conocido. Lo único que contuvo la dramática crisis social es la supervivencia de los programas de transferencia existentes antes de la llegada de este gobierno, como la AUH, la universalización de la jubilación, o los programas para frenar los despidos. Cuando hablamos de presupuesto, nos referimos a cómo financiar estas políticas, junto a la educación, la salud y la seguridad.