El hecho de ser partícipe necesario, como víctima, en esto del "genocidio por goteo" en los abuelitos de Macri, nos ha obligado a los compañeros jubilados en general a agudizar nuestro ingenio y nuestra mente que eantes usábamos con cierto reflejo, seguridad y certeza tratando de superar los males que nos aquejaban como trabajadores organizados: cesantías,aportes para discusiones convencionales, asistencia social,etc nos ocupaban el mayor de nuestro tiempo, tarea que realizábamos con mucho esfuerzo y vocación: la misma vocación que hoy lleva a muchos compañeros pasivos del país a luchar denodadamente por el "derecho a la vida".