Comenzábamos este 2016 con enormes desafíos en materia política. En el orden nacional y provincial las administraciones kirchneristas dejaban al gobierno del presidente Mauricio Macri y la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, situaciones confictivas para el funcionamiento del Estado. Sin embargo, la promesa de cambio y el resultado electoral renovaba el aire en un país que ya comenzaba a sentirse ahogado. Desde el Frente Renovador teníamos la certeza de que nuestro rol era fundamental en la gobernabilidad de la Nación y la Provincia, representando el equilibrio y manteniendo el criterio entre los extremos que, a nuestro entender, significaban el presidente Macri y la aún vigente Cristina.