Caras nuevas. Cada dos años, las elecciones reacomodan el tablero en la Legislatura bonaerense y, además de modificar el mapa de poder, promueven el surgimiento de nuevos actores. Algunos son todavía desconocidos para la política bonaerense, otros, “viejos lobos de mar” que vienen de las intendencias o de anteriores mandatos en las cámaras. Pero quienes más llaman la atención son los “famosos” que, sin provenir de la política, decidieron probar suerte desde una banca de legislador.