Los juninenses estamos siendo testigos directos de lamentables cierres de comercios, fábricas y/o industrias locales que conllevan cientos de despidos. Despidos graves, porque obedecen a causas “estructurales”, puestos de trabajo muy difícil de recuperar ya que muchos de ellos derivan del cierre definitivo de sectores productivos. La política económica neoliberal, llevada a cabo por el gobierno de Mauricio Macri es, por naturaleza, recesiva y desindustrializadora. Por el lado de los ingresos, la caída del poder adquisitivo desploma el consumo y las ventas. Por el lado de los costos, los tarifazos deterioran la rentabilidad. Las tasas de interés estratosféricas, diseñadas para calmar el apetito de los especuladores y evitar las corridas cambiarias, hacen inaccesible el crédito necesario para el funcionamiento del negocio. La apertura de las importaciones, implementada como pretexto para fomentar la competencia, en muchos casos habilita el dumping de las empresas extranjeras. Así, ...