La llevaron adelante la organización Don Ito junto a Bruno Screpis y el Centro de Contención de Menores quienes también tuvieron a su cargo la elaboración.
La organización Don Ito, Bruno Screpis y el Centro de Contención de Menores elaboraron y repartieron pan dulces.
Como hace ya varios años, la organización Don Ito y Bruno Screpis llevan adelante esta movida cerca de las fiestas. En esta oportunidad se sumaron los jóvenes del Centro de Contención de Menores, los cuales vienen desarrollando varios talleres junto a los voluntarios/as de Don Ito.
En esta oportunidad se cocinaron alrededor de 100 pan dulces que se repartieron en dos merenderos, el colectivo trans, barrio norte sector norte y vecinos/as que son visitados por la ong, además aseguraron que hoy continuarán repartiendo a otras familias.
Al respecto, el dirigente social Pablo Rodríguez, señaló: “Estamos muy agradecidos con Bruno, que como cada año siempre está dispuesto a dar una mano. Sin dudas la preparación de pan dulces se ha convertido en un clásico de nuestra organización y ahora contamos con la ayuda de los chicos de la Casa de Contención, que con mucho entusiasmo realizaron de manera excelente esta tarea. Lo importante no es solo el pan dulce, sino todo lo que se genera en el taller, ya que los pibes se van con la alegría de saber que hicieron algo por otros, eso a ellos los llena mucho y realmente muestran mucha predisposición en cada actividad.
Gracias a lo que se elaboró llegamos a dos merenderos, pudimos darle una mano a través de Sofi a las chicas de la comunidad Trans, a nuestras familias de Barrio Norte, y a otras tantas que se encuentran dispersas por la ciudad y que hemos visitado a lo largo del año, también en otros merenderos se entregaron golosinas, juguetes y ropa”
Cabe destacar que la organicación Don Ito realizó un trabajo muy intenso durante toda la pandemia, visitando y ayudando a merenderos y comedores, familias y ollas, repartieron kits de higiene, llevaron adelante jornadas de formación aprovechando la virtualidad, y retomaron los talleres.
Para finalizar, Pablo Rodriguez, expresó: “Estamos muy felices de poder seguir acompañando, hemos tenido un año súper complicado, sin embargo nunca bajamos los brazos y en plena pandemia nuestro trabajo se potenció gracias a la ayuda de muchas/os voluntarias/os que se sumaron. De mi parte estoy orgulloso del equipo que se gestó y que aún hoy continúa gestionando, es cierto que a veces el que sale a dar una nota u otras cuestiones soy yo, pero no podría hacerlo si no fuésemos un equipo que supo sostenerse y acompañarse en las situaciones más críticas, he aquí todo mi reconocimiento a mis compañeros y compañeras que tanto han dado, gracias. Gracias también a Raúl y Liliana del Centro de contención, a los chicos que tanto amor le ponen a lo que hacen, a Juan y en su nombre a los niños/as de la Casa de Abrigo Legarra que hicieron un trabajo impresionante junto a Gabi durante todo el año, y todos/as los/as vecinos/as que siempre a pesar de todo nos reciben con una enorme sonrisa, sepan que nosotros siempre estaremos y que juntos/as continuaremos trabajando para un Junín de todos/as y claro en marcha…”






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