Más horas de trabajo sin la paga adecuada, mala higiene en los lugares de preparación de alimentos, baños en pésimas condiciones, deficiencias en las condiciones de infraestructura en oficinas. La compleja situación que atraviesan 400 empleados y guardiacárceles en un complejo penitenciario que aloja unos 900 internos.
En el momento en que se está discutiendo la instalación eventual de una cuarta cárcel en nuestra ciudad, en este caso federal, salen a la luz las condiciones en que desarrollan su actividad los empleados y guardiacárceles de las unidades penitenciarias con asiento en nuestra ciudad, especialmente en la de mayor envergadura que es la número 13.
Mientras los trabajadores del sector del servicio penitenciarios mas precisamente Unidad Penitenciaria 13 vienen siendo controlados hasta el punto de interpretarse persecución laboral. Las auditorías que La Plata realiza desde hace un tiempo ya, para tomar luego nuevas medidas en cuanto a metodología de control, ponen alterados los nervios del personal en servicio.
Así lo hicieron saber a JUNINDIGITAL fuentes consultadas quienes indicaron que al panorama complejo se agregan dos horas mas de trabajo por día por el mismo pago, "eso y te bajamos el salario es lo mismo", expresaron.
A esto se suma un sistema de entradas y salidas que indicaron que no es "para nada claro, que más bien genera confusión y malestar en la gente. Las condiciones de trabajo se agravaron. Exigen 8 horas corridas sin prácticamente poder interrumpirlas. Los trabajadores si bien cuentan con un comedor para almorzar, los alimentos son elaborados con la presencia de cucarachas y algo más. Décadas donde no hubo inversión edilicia y no se mejoraron las condiciones adecuadas o mínimas para trabajar pero hoy se pretende que el trabajador este cómodo como si fuese un hotel premiado".
"Los baños del personal, damas y caballeros sin excepción son lugares donde todos esquivan pasar, debido a que allí donde debería estar impecable hasta por cuestiones de salubridad", se denunció. La realidad cuenta una historia de imposible redactar y eso quedó plasmado en fotografías que se hicieron llegar a la redacción de este portal digital informativo.
A todo lo mencionado se agrega, de acuerdo al panorama descrito, que muchas oficinas donde el personal debe estar cumpliendo la carga horaria debe hacerlo cuidando que parte de la mampostería del techo no caiga en su cabeza. Y para completar la ultima medida impuesta y aplicada por la jefatura de unidad: "De acá nadie puede retirarse", dicho en términos intimidatorios.
"Ya no nos sentimos trabajadores reconocidos, sentimos que no diferencian nuestra tarea con la del cumplimiento de la pena de los mas de 900 presos de esta unidad. Más aún sentimos ser rehenes sin derecho a nada, ni siquiera podemos contar con una alimentación saludable: Con el tiempo esto nos va generando un estrés y desánimo difícil de explicar. Deseamos volver a la normalidad con las 6 horas ininterrumpidas o con las 8 horas pero pagas y no gratuitas", expresaron.
"Pero por sobre todas las cosas -agregan- queremos y deseamos profundamente trabajar con las condiciones mínimas que exige la ley de higiene y salubridad y por supuesto, con los elementos necesarios de insumos porque no podemos seguir pagando nosotros los materiales para trabajar. En síntesis queremos trabajar en paz. Estos son lugares donde la intervención, políticos y funcionarios del ministerio desconocen evidentemente porque nunca pasaron. Aun así pretenden 8 horas corridas en estas condiciones. Es denigrante", concluyeron.
En el momento en que se está discutiendo la instalación eventual de una cuarta cárcel en nuestra ciudad, en este caso federal, salen a la luz las condiciones en que desarrollan su actividad los empleados y guardiacárceles de las unidades penitenciarias con asiento en nuestra ciudad, especialmente en la de mayor envergadura que es la número 13.
Mientras los trabajadores del sector del servicio penitenciarios mas precisamente Unidad Penitenciaria 13 vienen siendo controlados hasta el punto de interpretarse persecución laboral. Las auditorías que La Plata realiza desde hace un tiempo ya, para tomar luego nuevas medidas en cuanto a metodología de control, ponen alterados los nervios del personal en servicio.Así lo hicieron saber a JUNINDIGITAL fuentes consultadas quienes indicaron que al panorama complejo se agregan dos horas mas de trabajo por día por el mismo pago, "eso y te bajamos el salario es lo mismo", expresaron.
A esto se suma un sistema de entradas y salidas que indicaron que no es "para nada claro, que más bien genera confusión y malestar en la gente. Las condiciones de trabajo se agravaron. Exigen 8 horas corridas sin prácticamente poder interrumpirlas. Los trabajadores si bien cuentan con un comedor para almorzar, los alimentos son elaborados con la presencia de cucarachas y algo más. Décadas donde no hubo inversión edilicia y no se mejoraron las condiciones adecuadas o mínimas para trabajar pero hoy se pretende que el trabajador este cómodo como si fuese un hotel premiado".
"Los baños del personal, damas y caballeros sin excepción son lugares donde todos esquivan pasar, debido a que allí donde debería estar impecable hasta por cuestiones de salubridad", se denunció. La realidad cuenta una historia de imposible redactar y eso quedó plasmado en fotografías que se hicieron llegar a la redacción de este portal digital informativo.
A todo lo mencionado se agrega, de acuerdo al panorama descrito, que muchas oficinas donde el personal debe estar cumpliendo la carga horaria debe hacerlo cuidando que parte de la mampostería del techo no caiga en su cabeza. Y para completar la ultima medida impuesta y aplicada por la jefatura de unidad: "De acá nadie puede retirarse", dicho en términos intimidatorios.
"Ya no nos sentimos trabajadores reconocidos, sentimos que no diferencian nuestra tarea con la del cumplimiento de la pena de los mas de 900 presos de esta unidad. Más aún sentimos ser rehenes sin derecho a nada, ni siquiera podemos contar con una alimentación saludable: Con el tiempo esto nos va generando un estrés y desánimo difícil de explicar. Deseamos volver a la normalidad con las 6 horas ininterrumpidas o con las 8 horas pero pagas y no gratuitas", expresaron.
"Pero por sobre todas las cosas -agregan- queremos y deseamos profundamente trabajar con las condiciones mínimas que exige la ley de higiene y salubridad y por supuesto, con los elementos necesarios de insumos porque no podemos seguir pagando nosotros los materiales para trabajar. En síntesis queremos trabajar en paz. Estos son lugares donde la intervención, políticos y funcionarios del ministerio desconocen evidentemente porque nunca pasaron. Aun así pretenden 8 horas corridas en estas condiciones. Es denigrante", concluyeron.



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