El gobierno de Buenos Aires apeló a la Policía para evitar que sectores de Villegas rompan las rutas

GRAVISIMA SITUACION POR LAS INUNDACIONES

Las autoridades municipales de General Villegas iban a actuar en consonancia con lo que le solicitan algunos sectores relacionados con la producción del distrito, sin el aval técnico y político necesario, y el gobierno de la provincia de Buenos Aires le puso freno, en la mañana de este jueves. Quedó abortada de esta forma la posibilidad que se repitiera en ese lugar, lo mismo que había ocurrido en la 226.




Las autoridades municipales de General Villegas iban a actuar en consonancia con lo que le solicitan algunos sectores relacionados con la producción del distrito, sin el aval técnico y político necesario, y el gobierno de la provincia de Buenos Aires le puso freno, en la mañana de este jueves.

Cuando maquinarías propiedad de la comuna eran trasladadas al kilómetro 355 de la Ruta Nacional número 188, entre la ciudad capital del distrito más castigado por las inundaciones en el oeste y Florentino Ameghino, a pocos metros del lugar se encontraron con una columna que si bien no era numerosa, es la más preparada por la Policía de Buenos Aires para disuadir cualquier conato de rebelión en la sociedad. Unos diez efectivos dispuestos por la Departamental con asiento en Trenque Lauquen, por disposición de las máximas autoridades del ministerio de Seguridad estaban apostados y ordenaron que los camiones se estacionaran sobre la banquina. Quedaba abortada de esta forma la posibilidad que se repitiera en ese lugar, lo mismo que había ocurrido en la 226 y que trajo, aparejado, el clima político más enrarecido que – quizá se recuerde ante emergencias de esta naturaleza – y que tiene como protagonistas hasta de elevado encono a los mandatarios comunales de Rivadavia, Carlos Tejedor, Trenque Lauquen y la propia General Villegas.

El comisario mayor Zaratiegui, titular de la Departamental, se reunió con las autoridades comunales. No levantó las medidas de seguridad, pero debió apelar a la persuasión. No se sigue avanzando.

La calma no retornó pero se recurrió a las reuniones que se dan en estos casos. El intendente al frente de la crisis, junto a los concejales y quienes hasta ahora vienen arrogándose ser la representación más genuina del pueblo, establecieron contactos con las autoridades de la provincia. A los pocos minutos se resolvió la realización de una “cumbre” en terreno neutral. Se eligió un hotel ubicado en las cercanías de la ciudad de Junín. Asistieron por el gabinete de Vidal, dos de sus ministros y el subsecretario de Infraestructura Hidráulica, Rodrigo Silvosa.

En la cabecera se sentaron Campana (intendente de Villegas), Joaquín De La Torre (ministro de Gobierno), Leonardo Sarquís (ministro de Agroindustria) y Rodrigo Silvosa (subsecretario de Infraestructura Hidráulica). De acuerdo a los datos que se pudieron obtener, la reunión fue tensa. De alto voltaje.

No son pocos los villeguenses que están sumamente nerviosos por los problemas que padecen. Aseguran algunos que la situación ha mejorado sensiblemente en derredor de los cascos urbanos, aunque quieren disipar toda posibilidad de peligro, mientras que otros afirman que a instancias de sugerencias de Gilberto Alegre que mueve los “piolines” de las políticas sustentadas por los ruralistas, está el deseo de ver como muchos establecimientos agropecuarios dejan de tener agua en sus extensiones.

Después del encuentro se hicieron dos comunicaciones verbales y escritas. Se encargaron de actuar como voceros el titular de Agroindustria, Leonardo Sarquís y el intendente Campana.











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