La Villa 1-11-14 uno de los "shopping" de abastecimiento de drogas para Junín y la región

Junín, Lincoln, Vedia y General Pinto son ciudades en las que se detectó el arribo de drogas desde ese asentamiento porteño. La villa capitalina es un territorio dominado por el narcotráfico en donde son habituales los ajustes de cuenta. Cómo se realizó el trabajo policial que permitió desbaratar "kioscos" proveídos por narcos de la 1-11-14. 





Villa 1-1-14: un territorio dominado por el narcotráfico en donde son habituales los ajustes de cuenta
Está ubicada en Bajo Flores, a metros del estadio de San Lorenzo. La zona está dominada por el capo narco Marco Antonio Estrada González, líder de "la banda de los peruanos". Tienen sus propias fuerzas de seguridad y es de muy difícil acceso para el Estado

Está delimitada por las avenidas Perito Moreno, Fernández de la Cruz y Varela, en el sur de la Ciudad de Buenos Aires. Durante años fue un refugio de familias pobres que buscaban soluciones habitacionales, pero con el pasar de las décadas se fue transformando en un nicho de delito y muerte manejado por las mafias de las drogas.

En 1976 había sido desalojada por el entonces gobierno militar antes del Mundial de 1978. Años más tarde volvió a poblarse con familias en su mayoría de origen extranjero. Hoy se entremezclan allí personas pobres que hacen lo que pueden por sobrevivir con los integrantes de la banda de los peruanos, que es liderada por el capo narco Marco Antonio Estrada González, alias "Marcos", con prisión domiciliaria.

LA CONEXION NOROESTE

Hace más de un seis meses la Delegación Departamental de Investigaciones Drogas Ilícitas y Crimen Organizado Junín, a cargo del Comisario Ruben De Chiara, dio comienzo a una investigación, que tenía como epicentro el comercio de estupefacientes al menudeo, teniendo intervención judicial la Fiscalía Especializada en Estupefacientes del Departamento Judicial Junín a cargo del Dr. Esteban Lopardo.

Se pudo comprobar que al menos un hombre de nacionalidad paraguaya residente en la conocida Villa 1-11-14 de la ciudad de Buenos Aires, era el encargado de transportar droga desde el gran Buenos Aires hacia las ciudades de Junin, Lincoln, Vedia, General Pinto.

En una prolija, minuciosa y certera labor policial llevada a cabo por personal de la Delegación de Drogas Ilicitas y Crimen Organizado Junin, se pudo comprobar que la persona investigada se movilizaba a bordo de un automóvil por la ruta nacional N° 7.

Era necesario una perfecta diagramación operativa policial para lograr detener a las persona involucrada, ante lo cual el Juzgado de Garantias en Turno dispuso la requisa vehicular, como también varios allanamientos, que se desencadenarían de acuerdo al resultado que se obtuviera en la detención del vehículo investigado, y así, el miércoles 28, en horas de la tarde, tal como estaba planeado se logró la detención de un hombre, secuestrando en el vehículo que transitaba una importante cantidad de Clorhidrato de Cocaína y otros elementos de sumo interés,.

Esto derivó en ocho allanamientos en las ciudades Lincoln, Vedia, General Pinto y Junín obteniendo como resultado el secuestro de bolsas de clorhidrato de cocaína fraccionadas por su comercialización, balanza de precisión, y dos armas de fuego.

Finalmente se procedió al secuestro del vehículo investigado, y a la detención 3 personas de sexo masculinos los cuales fueron alojados en comisaria jurisdiccional.

Los allanamientos se llevaron a cabo en forma conjunta con personal del Grupo de Apoyo Departamental (GAD), Comisaria de Lincoln, Destacamento de Policia Vial Junin y Comisaria Jurisdiccionales de las ciudades Lincoln, Vedia y General Pinto





"MIEDO DE HABLAR"

Los testigos directos de lo que sucede allí todos los días tienen miedo de hablar. Saben que su vida corre peligro. Son habituales los ajustes de cuenta y la muerte es una postal habitual en una geografía que se maneja con sus propias reglas, muy distintas a las que emanan de la Constitución y las leyes.

"Esto es algo habitual. Es normal que aparezca gente muerta por ajustes de cuenta o cuestiones vinculadas al narcotráfico. Allí hubo un enfrentamiento muy fuerte entre la banda de los peruanos y la de los paraguayos. Esa pelea fue ganada por los peruanos y ahora manejan un área de 15 manzanas", reveló el legislador porteño Gustavo Vera.

La zona es conocida como el "Mercado Central del Paco", uno de los principales negocios de la banda de Marcos. Sin embargo se cree que allí también hay cocinas de cocaína e incluso drogas de diseño. Es bajo el nivel de detalle que se tiene sobre lo que sucede allí adentro porque hay zonas que son inaccesibles para las fuerzas públicas. "Allí el Estado no existe, el único Estado es el de Marcos, con sus propias fuerzas de seguridad, con sus propias reglas", detalló Vera.

Eugenio Burzaco, autor del libro "El Poder Narco", dice que es una de las zonas más críticas del país, similar a la del Gran Rosario, donde las fuerzas públicas no pueden entrar. "Uno de los desafíos del gobierno es poder entrar a esa zona", dice.

A la 1-11-14 no sólo acuden dealers y clientes de distintos barrios porteños. La zona actúa como una suerte de mayorista que distribuye droga a varios focos de venta del conurbano bonaerense y del interior provincial. Se cree que la materia prima es importada desde Perú, pero se sabe poco sobre la ruta que recorre. La droga llega a la zona en remises que pertenecen al propio Marcos.

Dentro de la villa, la droga pasa por un proceso de fraccionamiento que se realiza en la manzana 21, una zona inexpugnable para la Gendarmería, que tiene el control de la zona. Allí se accede a través de la denominada puerta 102. No hay registros de algún operativo policial que haya podido llegar hasta allí. Desde afuera, la puerta 102 parece una casa más. Sin embargo detrás de ella hay imágenes que parecen de película: armas, dinero, más armas, más dinero y mucha droga.

Según reveló la periodista especializada Virginia Messi en diferentes reportes en Clarín, la organización narco se mueve como una pequeña empresa, con sueldos estandarizados de acuerdo a las diferentes tareas asignadas. Hay distintas escalas salariales que van desde la persona que arma los paquetitos de droga hasta los punteros que la venden. Incluso cuentan que se premia la productividad.



Cómo es el trágico historial "narco" de la Villa 1-11-14

Asesinatos frecuentes, ajustes de cuentas por territorios, y expansión a otras villas. El funcionamiento de un 'cartel' en plena Capital.

A la Villa 1-11-14 la llaman "el shopping". Día a día, consumidores, adictos y dealers se sumergen en sus pasillos buscando la cocaína más pura y barata de la Ciudad. Por lo general, quien realiza la “transacción” no corre mayores riesgos porque conoce los códigos y a los “satélites” (nombre que reciben los que deambulan por las inmediaciones de la villa), que les brindan protección.

“El comprador, que muchas veces viene de barrios altos de la Capital, arregla de antemano con un satélite que lo espera en un acceso a la villa. Este, a su vez, se comunica con un intermediario que traslada el pedido desde la casa del fraccionador hasta las manos del consumidor”, describió un jefe de la Policía Federal que conoce la mecánica interna.

La villa 1.11.14 es una de las más peligrosas de la Ciudad. Allí, los enfrentamientos armados son moneda corriente y las víctimas fatales, el saldo habitual.

En 2011, desde la Villa 31 denunciaron que desembarcaron allí varias bandas narcos provenientes de la 1-11-14. Los vecinos dicen que es por el crecimiento de la demanda de droga y la falta de control policial, más concentrado en la zona sur. "Hay mucha inquietud porque hay más consumo, y eso atrae a más narcos. Nos invadieron los paraguayos y los peruanos", se preocupaba Saúl Sánchez, un referente de la zona.

También en 2011, Jorge Rodríguez, ex asesor del ministerio de Seguridad que conducía Nilda Garré, denunció que en la villa había diez laboratorios de producción de clorhidrato de cocaína y que los narcos que operan desde adentro están mejor equipados que los gendarmes apostados en la zona.

En julio de 2013, en la misma villa se registró un quíntuple asesinato (tres paraguayos y dos argentinos) vinculado a un ajuste de cuentas entre bandas por un cargamento de marihuana que no llegó a destino. En la zona es conocida la guerra entre la banda de "Los Paraguayos" y la del "Gauchito Gil", esta última integrada por mayoría de argentinos.

En marzo de 2014, Marco Antonio Estrada González, alias “Marcos”, líder de la banda narco que gobierna con violencia la Villa 1-11-14, recuperó la libertad tras haber cumplido una pena de seis años en la cárcel. Marcos es peruano pero vive en la Argentina. Ya tiene tres condenas. Hay pruebas que lo identifican como uno de los señores de la droga en la Capital Federal, con ramificaciones en la provincia de Buenos Aires, Paraguay y contactos aceitados en Perú y Bolivia.

La Justicia estableció que Marcos logró organizar en la Argentina la estructura más parecida a un cartel de droga. Controla un territorio determinado en donde ningún otro grupo puede operar. Lo hace a través de la violencia, de soldados armados. Según consta en la investigación judicial, la droga no es fabricada en el país. La cocaína proviene de Perú, ingresa por Bolivia, baja hasta la provincia de Buenos Aires y desde allí se distribuye a la Capital Federal. La marihuana es traída desde el Paraguay, reseñó el medio.

Por último, en febrero pasado, además, en el asentamiento se registró un tiroteo que duró cuatro horas y terminó con dos muertos y un escándalo en el Hospital Piñero, adonde asistieron a los heridos y algunos de sus familiares amenazaron con armas al personal médico.

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