Organizadores de la movilización para protestar por la inseguridad, la injusticia y la impunidad renovaron su llamado para que los ciudadanos se unan a esa manifestación, prevista para el martes frente al Congreso con el lema "para que no te pase".
"A los que no les pasó, que no les pase; necesitamos que todos estén con nosotros", exhortó Matías Bagnato, uno de los convocantes de la marcha, 22 años después de que un hombre incendiara la casa donde vivía con sus padres, sus dos hermanos y un amiguito, en lo que se conoció como la "masacre de Flores". El ministro de Justicia, Germán Garavano, ratificó esta mañana el respaldo de la Casa Rosada a la movilización que, según los organizadores, no es contra el Gobierno, sino es una exhortación a las autoridades de los tres poderes del Estado a intensificar medidas contra la inseguridad e impunidad.
También tiene como objetivo concientizar a la ciudadanía sobre cuáles son sus derechos frente a eventuales hechos de violencia.
"Estamos trabajando, por eso el apoyo a las víctimas y a esta marcha para que todos tomemos conciencia: los jueces, los fiscales, los diputados, los funcionarios y la gente en general, que se comprometan a darle esta mirada al sistema penal más acorde con la necesidad de la sociedad de vivir en paz", destacó Garavano, en declaraciones a radio Mitre.
Los organizadores de la convocatoria que circula por Twitter bajo el hashtag #ParaQueNoTePase son familiares o víctimas directas de episodios de inseguridad: además de Bagnato, figuran Jimena Arduiz (mamá de Angeles Rawson, la adolescente asesinada por el portero Jorge Mangeri); Carolina Píparo (víctima de una salidera bancaria a pocos días de dar a luz. Isidro nació de urgencia, pero no sobrevivió) y Gladys Cabezas (hermana del fotógrafo de Perfil asesinado José Luis Cabezas). También llamaron a participar de la convocatoria familiares de las víctimas de la tragedia de Once, como María Luján Rey y Paolo Menghini (padres de Lucas Menghini, muerto en el choque ferroviario); y allegados y sobrevivientes de la tragedia de Cromañon, el boliche de Once incendiado tras el lanzamiento de una bengala, entre otras víctimas de accidentes automovilísticos.
Esta mañana, Bagnato, quien en 1994 tenía 16 años cuando Fructuoso Alvarez González desató lo que luego se conoció como la "masacre de Flores", pidió a los ciudadanos que se sumen a la convocatoria frente al Parlamento, a partir de las 18.
El único sobreviviente de ese episodio recordó por la misma emisora "todo lo que peleamos durante muchos años para lograr que exista un organismo que se ocupe de la víctima".
Bagnato contó que tras algunos años en la cárcel, el asesino comenzó a llamarlo para amenazarlo con hacerle a él lo mismo que le ocurrió a sus padres, hermanos y un amiguito que esa noche se había quedado a dormir en la vivienda que fue incendiada.
"Con mi abuela tratamos de seguir una vida lo más normal posible, hasta que me suena el teléfono en 2008; escucho una voz distorsionada que me preparara que dice que me iba a quemar como al resto de la familia", rememoró.
Bagnato señaló que lo primero que se le ocurrió fue "buscar a un periodista" para hacer públicas las amenazas que estaba sufriendo, al comentar que en los juzgados que recorría no le querían decir por qué el responsable de la muerte de sus familiares -condenado a 25 años de presión- había quedado libre, mucho antes de que se cumpliera ese plazo.
"Cuando lo hago público las cosas cambian y cuando logro llegar al expediente me dicen que fue un error de tipeo, que (los funcionarios judiciales) se confundieron, que en lugar de ver que (el asesino) mató en 1994, pensaron que fue en 1990 y, al aplicarle el dos por uno, salió en libertad", evocó.
Bagnato sostuvo que con "Carolina Píparo o con los familiares de las tragedias de Once y Cromañon nos une lo mismo: el dolor y el hecho de que todas estas muertes hubieran sido evitables si no hubiera habido un Estado ausente".
"A los que no les pasó, que no les pase; necesitamos que todos estén con nosotros", exhortó Matías Bagnato, uno de los convocantes de la marcha, 22 años después de que un hombre incendiara la casa donde vivía con sus padres, sus dos hermanos y un amiguito, en lo que se conoció como la "masacre de Flores". El ministro de Justicia, Germán Garavano, ratificó esta mañana el respaldo de la Casa Rosada a la movilización que, según los organizadores, no es contra el Gobierno, sino es una exhortación a las autoridades de los tres poderes del Estado a intensificar medidas contra la inseguridad e impunidad.
También tiene como objetivo concientizar a la ciudadanía sobre cuáles son sus derechos frente a eventuales hechos de violencia.
"Estamos trabajando, por eso el apoyo a las víctimas y a esta marcha para que todos tomemos conciencia: los jueces, los fiscales, los diputados, los funcionarios y la gente en general, que se comprometan a darle esta mirada al sistema penal más acorde con la necesidad de la sociedad de vivir en paz", destacó Garavano, en declaraciones a radio Mitre.
Los organizadores de la convocatoria que circula por Twitter bajo el hashtag #ParaQueNoTePase son familiares o víctimas directas de episodios de inseguridad: además de Bagnato, figuran Jimena Arduiz (mamá de Angeles Rawson, la adolescente asesinada por el portero Jorge Mangeri); Carolina Píparo (víctima de una salidera bancaria a pocos días de dar a luz. Isidro nació de urgencia, pero no sobrevivió) y Gladys Cabezas (hermana del fotógrafo de Perfil asesinado José Luis Cabezas). También llamaron a participar de la convocatoria familiares de las víctimas de la tragedia de Once, como María Luján Rey y Paolo Menghini (padres de Lucas Menghini, muerto en el choque ferroviario); y allegados y sobrevivientes de la tragedia de Cromañon, el boliche de Once incendiado tras el lanzamiento de una bengala, entre otras víctimas de accidentes automovilísticos.
Esta mañana, Bagnato, quien en 1994 tenía 16 años cuando Fructuoso Alvarez González desató lo que luego se conoció como la "masacre de Flores", pidió a los ciudadanos que se sumen a la convocatoria frente al Parlamento, a partir de las 18.
El único sobreviviente de ese episodio recordó por la misma emisora "todo lo que peleamos durante muchos años para lograr que exista un organismo que se ocupe de la víctima".
Bagnato contó que tras algunos años en la cárcel, el asesino comenzó a llamarlo para amenazarlo con hacerle a él lo mismo que le ocurrió a sus padres, hermanos y un amiguito que esa noche se había quedado a dormir en la vivienda que fue incendiada.
"Con mi abuela tratamos de seguir una vida lo más normal posible, hasta que me suena el teléfono en 2008; escucho una voz distorsionada que me preparara que dice que me iba a quemar como al resto de la familia", rememoró.
Bagnato señaló que lo primero que se le ocurrió fue "buscar a un periodista" para hacer públicas las amenazas que estaba sufriendo, al comentar que en los juzgados que recorría no le querían decir por qué el responsable de la muerte de sus familiares -condenado a 25 años de presión- había quedado libre, mucho antes de que se cumpliera ese plazo.
"Cuando lo hago público las cosas cambian y cuando logro llegar al expediente me dicen que fue un error de tipeo, que (los funcionarios judiciales) se confundieron, que en lugar de ver que (el asesino) mató en 1994, pensaron que fue en 1990 y, al aplicarle el dos por uno, salió en libertad", evocó.
Bagnato sostuvo que con "Carolina Píparo o con los familiares de las tragedias de Once y Cromañon nos une lo mismo: el dolor y el hecho de que todas estas muertes hubieran sido evitables si no hubiera habido un Estado ausente".

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