Las lluvias vuelven a complicar a distritos del interior bonaerense. Pueblo anegados y caminos intransitables
Las intensas precipitaciones de los últimos días volvieron a complicar a distintos distritos del interior provincial, donde los caminos se encuentran intransitables y algunos barrios y pueblos, anegados.
Las regiones más complicadas son el sudoeste y en el noroeste bonaerense, más precisamente las comunas Adolfo Alsina y General Villegas, donde las autoridades locales se encuentran asistiendo a familias afectadas por el agua en los cascos urbanos.
Desde esos municipios lamentan que estas precipitaciones llegaron cuando de a poco la situación comenzaba a normalizarse, luego de las serias complicaciones con el agua que vienen sufriendo desde mediados de este año, cuando las pequeñas localidades de San Miguel Arcángel, en Adolfo Alsina, y Santa Regina, en General Villegas, quedaron aisladas.
“No pudimos salir de la emergencia en todo el año, y cuando la situación parecía normalizarse cayeron unos 270 milímetros de lluvia en pocos días sobre la ciudad cabecera, lo que generó nuevas complicaciones”, dijo a DIB el secretario de Obras Públicas de General Villegas, Raúl López, quien explicó además que “en la ciudad cabecera no existe una salida natural para el escurrimiento de las aguas, por lo que sólo resta esperar que el agua se evapore en los campos”.
En ese distrito, las precipitaciones que cayeron durante lo que va de 2016 rompen récords con unos 1.500 milímetros anuales. “Unas 50 familias de los barrios La Trocha y Cardales se autoevacuaron a casas de amigos y familiares, aunque también se acondicionó un club para que puedan ser asistidas allí”, agregó el funcionario comunal.
En las localidades de Piedritas, Elordi y Banderaló se colocaron bombas para vaciar el excedente hídrico, se hicieron barreras de contención y se prepararon protocolos para el supuesto caso de evacuaciones.
López explicó que en esta oportunidad, la situación del Río V no tuvo mayor influencia porque su crecida “depende más que nada de las lluvias en San Luis y Córdoba, y ahora las precipitaciones que complican son las que cayeron sobre el distrito”, indicó. “Esperábamos que este fuera un año más seco que 2015, pero hasta ahora las lluvias no dan tregua”, lamentó el funcionario. Mientras tanto, en el distrito vecino de Rivadavia, la situación también es compleja, sobre todo en la localidad de San Mauricio, donde los productores mostraron su preocupación por los caminos anegados.
“PEOR QUE EN ABRIL”
Por su parte, el intendente de Adolfo Alsina, David Hirtz, lamentó también que “cuando todo parecía que se había terminado, con el cambio de El Niño a La Niña, y porque se esperaba que los últimos meses del año fueran secos, ha llegado esto: se ha duplicado el nivel de lluvias, las napas ya no absorben más y los campos están encharcados. Estamos igual o peor que en abril”, lamentó.
Ahora, luego de algunas semanas en las que el agua comenzaba a retirarse, desde el viernes en adelante cayeron, en promedio, unos 100 milímetros de lluvias que ocasionaron que el barrio Villa Azul de la localidad cabecera, Carhué, tuviera que ser evacuado. Allí, en algunas casas se midieron hasta 50 centímetros de altura de agua.
En Carhué, explicó Hirtz, el problema se dio debido al desborde del arroyo Pigüé y el anegamiento de varios campos de la zona, que terminó desbordando a su vez un canal de guada, provocando que el agua utilizara las calles como canales de desagüe.
En sólo cuatro meses, el nivel del lago Epecuén subió 80 centímetros, y si bien no representa un riesgo para las poblaciones de alrededores, es un claro ejemplo de la situación del distrito, donde hay una decena de caminos rurales intransitables, como los que comunican la localidad de Rivera (al límite con La Pampa) con Vila Maza, o los que se encuentran en cercanías de las localidades de Leubucó y Yutuyaco.
Asimismo, el camino que une Darregueira con Esteban Gascón también se encuentra comprometido. “Lamentablemente, estamos como hace unos meses atrás. El viernes cayeron de golpe unos 100 milímetros de promedio en buena parte del distrito que, sumados a lo que venía lloviendo y el agua que no ha dejado de decantar desde el norte de Puan hacia el sur de nuestro distrito, han complicado nuevamente toda la situación”, agregó el jefe comunal en declaraciones periodísticas.
Mientras tanto, en Puan las lluvias complicaron aún más la situación de los caminos. Esta semana el Municipio firmó con la dirección nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios un convenio de recuperación y mejora de caminos rurales, por el que el gobierno nacional aportará 2,8 millones de pesos. Mientras tanto, la Secretaría de Obras Públicas local señalaron que están a la espera del mejoramiento del clima para iniciar los trabajos de contención.
Las regiones más complicadas son el sudoeste y en el noroeste bonaerense, más precisamente las comunas Adolfo Alsina y General Villegas, donde las autoridades locales se encuentran asistiendo a familias afectadas por el agua en los cascos urbanos.
Desde esos municipios lamentan que estas precipitaciones llegaron cuando de a poco la situación comenzaba a normalizarse, luego de las serias complicaciones con el agua que vienen sufriendo desde mediados de este año, cuando las pequeñas localidades de San Miguel Arcángel, en Adolfo Alsina, y Santa Regina, en General Villegas, quedaron aisladas.
“No pudimos salir de la emergencia en todo el año, y cuando la situación parecía normalizarse cayeron unos 270 milímetros de lluvia en pocos días sobre la ciudad cabecera, lo que generó nuevas complicaciones”, dijo a DIB el secretario de Obras Públicas de General Villegas, Raúl López, quien explicó además que “en la ciudad cabecera no existe una salida natural para el escurrimiento de las aguas, por lo que sólo resta esperar que el agua se evapore en los campos”.
En ese distrito, las precipitaciones que cayeron durante lo que va de 2016 rompen récords con unos 1.500 milímetros anuales. “Unas 50 familias de los barrios La Trocha y Cardales se autoevacuaron a casas de amigos y familiares, aunque también se acondicionó un club para que puedan ser asistidas allí”, agregó el funcionario comunal.
En las localidades de Piedritas, Elordi y Banderaló se colocaron bombas para vaciar el excedente hídrico, se hicieron barreras de contención y se prepararon protocolos para el supuesto caso de evacuaciones.
López explicó que en esta oportunidad, la situación del Río V no tuvo mayor influencia porque su crecida “depende más que nada de las lluvias en San Luis y Córdoba, y ahora las precipitaciones que complican son las que cayeron sobre el distrito”, indicó. “Esperábamos que este fuera un año más seco que 2015, pero hasta ahora las lluvias no dan tregua”, lamentó el funcionario. Mientras tanto, en el distrito vecino de Rivadavia, la situación también es compleja, sobre todo en la localidad de San Mauricio, donde los productores mostraron su preocupación por los caminos anegados.
“PEOR QUE EN ABRIL”
Por su parte, el intendente de Adolfo Alsina, David Hirtz, lamentó también que “cuando todo parecía que se había terminado, con el cambio de El Niño a La Niña, y porque se esperaba que los últimos meses del año fueran secos, ha llegado esto: se ha duplicado el nivel de lluvias, las napas ya no absorben más y los campos están encharcados. Estamos igual o peor que en abril”, lamentó.
Ahora, luego de algunas semanas en las que el agua comenzaba a retirarse, desde el viernes en adelante cayeron, en promedio, unos 100 milímetros de lluvias que ocasionaron que el barrio Villa Azul de la localidad cabecera, Carhué, tuviera que ser evacuado. Allí, en algunas casas se midieron hasta 50 centímetros de altura de agua.
En Carhué, explicó Hirtz, el problema se dio debido al desborde del arroyo Pigüé y el anegamiento de varios campos de la zona, que terminó desbordando a su vez un canal de guada, provocando que el agua utilizara las calles como canales de desagüe.
En sólo cuatro meses, el nivel del lago Epecuén subió 80 centímetros, y si bien no representa un riesgo para las poblaciones de alrededores, es un claro ejemplo de la situación del distrito, donde hay una decena de caminos rurales intransitables, como los que comunican la localidad de Rivera (al límite con La Pampa) con Vila Maza, o los que se encuentran en cercanías de las localidades de Leubucó y Yutuyaco.
Asimismo, el camino que une Darregueira con Esteban Gascón también se encuentra comprometido. “Lamentablemente, estamos como hace unos meses atrás. El viernes cayeron de golpe unos 100 milímetros de promedio en buena parte del distrito que, sumados a lo que venía lloviendo y el agua que no ha dejado de decantar desde el norte de Puan hacia el sur de nuestro distrito, han complicado nuevamente toda la situación”, agregó el jefe comunal en declaraciones periodísticas.
Mientras tanto, en Puan las lluvias complicaron aún más la situación de los caminos. Esta semana el Municipio firmó con la dirección nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios un convenio de recuperación y mejora de caminos rurales, por el que el gobierno nacional aportará 2,8 millones de pesos. Mientras tanto, la Secretaría de Obras Públicas local señalaron que están a la espera del mejoramiento del clima para iniciar los trabajos de contención.

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