El Frente Renovador-UNA cerró hoy su congreso en Mar del Plata con un documento donde se postula como “oposición constructiva” y “garante de la gobernabilidad”, pero que contiene duras críticas a la política económica del gobierno nacional y cuestionamientos al kirchnerismo, al tiempo que llama a abrir el espacio a “diversos” sectores políticas.
El FR-UNA sesionó en Mar del Plata desde ayer con participación de diputados, senadores e intendentes, para definir los ejes de su perfil de construcción política, un plano en el que reforzaron la noción de ser una especia de “avenida” del medio entre el macrismo, al que identificaron con el “ajuste” y la “teoría del derrame” y el kirchnerismo, al que vincularon con la “corrupción”.
En el cierre del congreso, Massa –que contra lo que se había anunciado fue el único orador, ya que el cordobés José Manuel De La Sota no hizo uso de la palabra-, fue enfático a la hora de ubicar al FR en el marco del ajuste que lleva adelante el gobierno nacional: pidió “representar la voz, los sueños y la esperanza de estos millones de argentinos que siempre han quedado afuera”.
En el documento político que resume el consenso interno que ese espacio reivindicó en Mar del Plata y que fue leído por la diputada nacional Graciela Camaño esa visión queda precisada: allí se rechaza “la teoría del derrame que guía las decisiones económicas del actual gobierno” y se piden “medidas urgentes para proteger al mercado interno y compensar la pérdida de poder adquisitivo”.
En ese plano, el FR resaltó que durante el primer semestre del año, la caída de la actividad económica fue “del 1,5% con un brusco salto inflacionario del 45%, pérdida de 60.000 puesto de trabajo formales y 180 mil informarles y un aumento significativo de la pobreza” que ubicó en el 3 por ciento. En ese marco, advirtió que “el repunte esperado para el segundo semestre no alcanzará para mejorar la situación social”.
Al mismo tiempo, el massismo criticó al kirchnerismo, al señalar que durante muchos años “intentó tapar el sol con la mano, ignorando la inseguridad y el narcotráfico, minimizando el problema inflacionario, subsidiando consumo irresponsablemente y alentando la confrontación a partir de un relato disciplinador y engañoso que dividió a la sociedad causando profundas heridas”.
En ese marco, Massa criticó en su discurso a los que “se apoderaron de un sello para justificar su permanencia en el poder", mientras que el ex gobernador Felipe Solá abogó para que no haya "nunca más un gobierno que no se banque el pensamiento diverso" porque, dijo, “los últimos años fueron de autoritarismo”. Los dirigentes llamaron a “abandonar las posiciones extremas que impiden el diálogo y la búsqueda de consensos”.
SEÑALES
Aunque el FR dejó en claro que el “la gente no está pensando en (las elecciones legislativas de) 2017 sino en llegar a fin de mes”, hubo varias alusiones a una apertura política para afrontar ese compromiso. “Tenemos la obligación de abrazar a los radicales y devolverles la dignidad" dijo Massa, en relación al sector del alfonsinsismo, el más alejado del macrismo dentro de Cambiemos.
El senador bonaerense Jorge D'Onofrio fue más allá: planteó que tienen que “abrir los brazos y buscar a todos”, entre ellos, a los “pibes de La Cámpora que lucharon de verdad, pero estaban convencidos de un relato”; y a "los radicales de Alfonsín que vieen de un proyecto nacional y popular y no se subieron al tren de Cambiemos".
El más enfático al hablar de las raíces peronistas del Frente Renovador fue el diputado Facundo Moyano quien, acoplándose al discurso del intendente de Tigre Julio Zamora, -que sostuvo que "no hay peronismo sin movimiento obrero"-, afirmó que “este espacio contiene a todas las expresiones” de dicho movimiento. (DIB) AL
El FR-UNA sesionó en Mar del Plata desde ayer con participación de diputados, senadores e intendentes, para definir los ejes de su perfil de construcción política, un plano en el que reforzaron la noción de ser una especia de “avenida” del medio entre el macrismo, al que identificaron con el “ajuste” y la “teoría del derrame” y el kirchnerismo, al que vincularon con la “corrupción”.
En el cierre del congreso, Massa –que contra lo que se había anunciado fue el único orador, ya que el cordobés José Manuel De La Sota no hizo uso de la palabra-, fue enfático a la hora de ubicar al FR en el marco del ajuste que lleva adelante el gobierno nacional: pidió “representar la voz, los sueños y la esperanza de estos millones de argentinos que siempre han quedado afuera”.
En el documento político que resume el consenso interno que ese espacio reivindicó en Mar del Plata y que fue leído por la diputada nacional Graciela Camaño esa visión queda precisada: allí se rechaza “la teoría del derrame que guía las decisiones económicas del actual gobierno” y se piden “medidas urgentes para proteger al mercado interno y compensar la pérdida de poder adquisitivo”.
En ese plano, el FR resaltó que durante el primer semestre del año, la caída de la actividad económica fue “del 1,5% con un brusco salto inflacionario del 45%, pérdida de 60.000 puesto de trabajo formales y 180 mil informarles y un aumento significativo de la pobreza” que ubicó en el 3 por ciento. En ese marco, advirtió que “el repunte esperado para el segundo semestre no alcanzará para mejorar la situación social”.
Al mismo tiempo, el massismo criticó al kirchnerismo, al señalar que durante muchos años “intentó tapar el sol con la mano, ignorando la inseguridad y el narcotráfico, minimizando el problema inflacionario, subsidiando consumo irresponsablemente y alentando la confrontación a partir de un relato disciplinador y engañoso que dividió a la sociedad causando profundas heridas”.
En ese marco, Massa criticó en su discurso a los que “se apoderaron de un sello para justificar su permanencia en el poder", mientras que el ex gobernador Felipe Solá abogó para que no haya "nunca más un gobierno que no se banque el pensamiento diverso" porque, dijo, “los últimos años fueron de autoritarismo”. Los dirigentes llamaron a “abandonar las posiciones extremas que impiden el diálogo y la búsqueda de consensos”.
SEÑALES
Aunque el FR dejó en claro que el “la gente no está pensando en (las elecciones legislativas de) 2017 sino en llegar a fin de mes”, hubo varias alusiones a una apertura política para afrontar ese compromiso. “Tenemos la obligación de abrazar a los radicales y devolverles la dignidad" dijo Massa, en relación al sector del alfonsinsismo, el más alejado del macrismo dentro de Cambiemos.
El senador bonaerense Jorge D'Onofrio fue más allá: planteó que tienen que “abrir los brazos y buscar a todos”, entre ellos, a los “pibes de La Cámpora que lucharon de verdad, pero estaban convencidos de un relato”; y a "los radicales de Alfonsín que vieen de un proyecto nacional y popular y no se subieron al tren de Cambiemos".
El más enfático al hablar de las raíces peronistas del Frente Renovador fue el diputado Facundo Moyano quien, acoplándose al discurso del intendente de Tigre Julio Zamora, -que sostuvo que "no hay peronismo sin movimiento obrero"-, afirmó que “este espacio contiene a todas las expresiones” de dicho movimiento. (DIB) AL

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